No logré decirte que te quería.
No pude evitar perderme en ti.
Entre risas contenidas y deseos de vivir, te encontré como en cenizas, como yo, como mi idea de existir... No supiste nunca, todo lo que percibí, cuando te vi, cuanto te sentí, cuando corría tras tus sueños, cuando enfrentaba tus pesadillas.
No era amor, siempre lo supe. Era solo coincidencia... Pero no una sencilla, no una cualquiera, la coincidencia de encontrar una isla, en medio del mar infinito de agonía, de hastío, de monotonía.
Fuiste más de lo que pudiste creer, fuiste una sonrisa luego de mucho, fuiste un encuentro con mi yo. Fuiste... Pero aún eres, creo que aún serás... Aunque no te vuelva a ver, aunque jamás volverás.
Que tan irónico puede ser, decidir irse de quién te trajo luz en tanta oscuridad... Y es que ver tus ojos en mis ojos, como en sueño tu locura... Nunca se igualó al sentir de tu tibieza, al reír de tu emoción... Fui solo escape, fría locura, diversión... Y aunque amé tocarte en corto espacio de medida, era mejor partir, del lugar que no fue mío , no lo es ni lo será, me llevo tu boca, pero sabes que te dejo algo más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario