En tu sucia seducción no he encontrado otra manera
de no rendirme ante ti,
mientras tomas mis caderas,
Recuerda que deseo, recuerda que existía
que si estás dentro mío, que si muerdo tus manías, que si exploto sobre ti, no hay más manchas de agonía, de quien muere por sentir de quien siente cuando muere, del clímax que acorrala, que grita, araña y hiere ... que revienta, que llueve... que antoja sin fin.